7. El progreso no es sinónimo de homogeneización

Opinión, análisis y punto de vista:

Primero que nada, antes de terminar con la última exposición de la gran obra en la cual se basan estas publicaciones quisiera agradecer a los, pocos pero muy valiosos, lectores por haberme brindado una pequeña parte tiempo, espero los haya contagiado con esa chispa de libertad que mueve al mundo.

Es notable que la cultura se transforma, acelerándose este proceso cuando uno tiene a su disposición un mayor número de opciones. A fin de cuentas no es ninguna novedad que las culturas cambien, se relacionen con otras o se mezclen. Eso es algo que siempre ha sido así. No en vano el término “cultura” viene de “cultivar”, cuya propia definición encierra el concepto de transformación y renovación. Y es esto lo que impulsa al crecimiento de la persona.

Me gustaría, además, terminar con una pequeña definición de lo que es “riqueza” o “bienestar” que se relaciona con el proceso de sincretismo cultural al que lleva la globalización. Riqueza o bienestar es simplemente tener más opciones de lo que nos gusta. Como se menciona en el título de esta lectura, no se debe confundir al progreso como una ola que hará que todo sea igual en todas partes del mundo. Es la idea contraria, la globalización no acaba con nuestra cultura para imponer otra, la globalización nos da la libertad de elegir, nos da la libertad de ser dueños de nosotros mismo.

Síntesis capítulo 7:

En este último capítulo, se expresa que la globalización no solo nos ha aportado programas de MTV, sino también películas clásicas en Movie Channel, documentales en Discovery e History Channel. Aunque con muchas reservas, se podría afirmar que la evolución apunta hacia un objetivo común, pero no a una meta donde predomine una cultura determinada, sino hacia el pluralismo y la libertad de elección entre una infinidad de caminos y destinos diferentes. Lo que luego las personas escojan variará. La globalización y el incremento de los intercambios no da lugar a que todos los países opten por lo mismo, sino a que un país, de repente, pueda albergar todas las alternativas.

Como consecuencia, la oferta de artículos y de cultura es mayor y procede de todos los rincones de la tierra. Eso es lo que hace que las personas piensen que nos encontramos en pleno proceso de homogeneización cuando es justamente lo contrario, nos acercamos más hacia un mayor pluralismo por todas partes.

No existe ninguna fórmula mágica aplicable en todos los casos para determinar qué grado de modernización se debe aceptar y cuántas tradiciones hemos de preservar. Justo por ese motivo es preciso que la línea divisoria la pueda establecer cada persona por sí misma. Ello puede resultar, aunque no necesariamente, en la desaparición de manifestaciones culturales anteriores. Al tener acceso a una cultura determinada personas que no han nacido en ella, se amplía en otra manera su forma de sobrevivir, pero no por la fuerza de la costumbre, sino fruto de una elección consciente. Efectivamente tenemos raíces, pero la especie humana se caracteriza más por sus pies que por su inmovilización en sistemas arraigados.

En 25 años, el planeta seguramente estará poblado por 2000 millones de personas más, en su mayoría localizados en países en desarrollo como el nuestro. No hay ningún proceso automático y predefinido llamado a delinear el tipo de mundo en que vivirán esos seres ni las opciones que van a disfrutar. Vendrá determinado por aquello que consideren, opinen y luchen por conseguir personas como usted y como yo. Pues la humanidad está descubriendo que el individuo tiene derecho a ser dueño de sí mismo, lo cual no se puede afirmar precisamente que haya sido algo indiscutible en el pasado. Este descubrimiento genera una ansia no solo de libertad sino también de prosperidad, un afán, con propósito, de riqueza.

6. ¿Es irracional el capital internacional?

Opinión, análisis y punto de vista:

El capital es un factor muy interesante, pues termina en el mejor lugar con quien lo sepa aprovechar de la mejor manera. Esto sucedo solo si existe libertad para que los individuos decidan en dónde quieren invertir su dinero. En una economía libre, se compite por el capital. No se debe de castigar a la inversión extrajera, pues es beneficiosa para todo el país. Tampoco se debe de crear una tasa de interés artificial, ya que esta distorsiona la economía y puede volver rentables proyectos que antes no lo eran.

Muy por lo contrario de lo que los críticos de la globalización, la inversión extranjera es una de las mejores ayudas, si se sabe implementar, para el desarrollo de un país. Esta ofrece una alternativa para paliar los efectos de las recesiones, sin obligarte a recudir por ello el nivel de consumo tan drásticamente como de lo contrario sería preciso.

Una de las críticas que cabe hacerle a Norberg en este capítulo es la exposición de la deuda como un simple crédito que es muy fácil de implementar en un país en vías de desarrollo que tanto la necesita. No quiero creer que el autor hace alusión a incrementar la deuda pública, pues estaría contradiciéndose él mismo. Me inclino más a pensar que la idea que Norberg quiere transmitir es otra y que se refiere a que los políticos o la burocracia no tiene la suficiente información (que nadie al tiene) que posee el mercado y debido a eso se debe de implementar una economía basada en el libre cambio como ya hemos mencionado en ocasiones anteriores, pero esta vez hacemos énfasis en el libre intercambio de dinero, bienvenida sea la inversión extranjera.

Síntesis capítulo 6:

Resulta fácil sembrar la inquietud en torno a los mercados financieros ya que solo se conocen sus efectos, lo cual los hace muy susceptibles a la mitificación. Más que esto, se deben conocer los beneficios y se debe de hablar de la libertad de los seres humanos para decidir por su cuenta sobre sus recursos, como, por ejemplo, la libertad de invertir sus ahorros donde crean más conveniente. Con esta libertad todos ganan, el inversor y también el conjunto de la economía, puesto que los recursos se emplearán de una forma más eficaz. Como se sabe, que son aquellas empresas capaces de sacar un máximo rendimiento del capital las que estarán dispuestas a pagar más por él.

Debemos entender que los mercados financieros son especialmente importantes para aquellos con ideas interesantes pero carentes de capital. Estos mercados liberales ayudan a recortar las desigualdades dentro de una sociedad, hacen posible que compañías e individuos con abundante capital obtengan beneficios poniéndolo en manos de aquellos que no disponen de él pero que parecen estar capacitados para aprovecharlo de modo más eficaz. Cuanto más flexible sea el mercado y menor el número de trabas, con más facilidad confluirá el capital hacia aquellos actores. Por lo contrario la mala gestión política conduce irremisiblemente a la crisis, ya sea a corto o largo plazo. Si, además, los controles del capital llevan a los responsables políticos a pensar que tienen manos libres para aplicar la política que se les venga en gana, la crisis seguramente se agravará.

Es muy notorio, por consiguiente, que los controles políticos ejerzan en la mayoría de los países un estímulo para la corrupción, además de contribuir a un trato desigual ante la ley mediante privilegios que distorsionan la economía. Por su parte, los mercados financieros libres ayudan a que las personas obtengan voz y voto. Este factor resulta en más liberalizaciones económicas, lo que disminuye la pobreza y, por ende, estabiliza la democracia. Un sistema económico descentralizado hace posible el establecimiento de grupos independientes del poder político, que es una de las bases del pluralismo político.

5. Una carrera hacia la cima

Opinión, análisis y punto de vista:

Primero que nada, debemos entender que el libre comercio es libre de regulaciones, impuestos o tratados que no permiten el libre cambio entre países. El desarrollar una economía de mercado, libre, lleva consigo el aceptar que empresas que desean invertir en el país, puedan desarrollarse sin privilegios ni regulaciones excesivas. Hay que comprender que en un país en vías de desarrollo, como el nuestro, no deberían de existir regulaciones tales como el salario mínimo, que lejos de beneficiar a la población, la perjudica. Como sabemos, el salario lo determina la productividad del trabajador y si esta es menor al salario mínimo, deja de ser rentable contratar trabajadores formalmente. Primero debemos aumentar la productividad y luego el salario, no al revés.

Cabe mencionar, que la mayoría de empresas extranjeras, como las hidroeléctricas, las minas o las maquilas, son vistas de manera errónea como perniciosas, como explotadoras de trabajadores e incluso como algo que frena el desarrollo del país, cuando en realidad es todo lo contrario. Estas empresas generan empleo, ayudan al crecimiento económico, brindan oportunidades a personas que antes no las tenían. Y todo esto con regulaciones como el salario mínimo, ahora imagínese usted cuantas personas más podrían beneficiarse si se ajustara el salario a su productividad y no por leyes inadecuadas. Por su parte, Norberg apoya los sindicatos en su obra, y es allí donde difiero con él ya que la mayoría de veces los sindicatos quieren cometer el error de aumentar el salario antes de la productividad del trabajador, de lo cual ya hemos hablado antes.

Debemos tener claro que estos beneficios del capital son mucho más notables en una situación libre de privilegios y burócratas que crean regulaciones solo para beneficiar a cierto grupo, ya que regular a favor de ciertos sectores distorsiona el panorama y eso ya son otros 5 pesos.

Ahora usted se preguntara por el medio ambiente del país y cómo las minas e hidroeléctricas lo “afectan”, bueno déjeme decirle algo antes de proseguir: En un país en donde las personas apenas tienen algo que llevarse a la boca, carecerán de primar el medio ambiente. Atenuar su miseria y acabar el hambre va por delante de una eventual protección ambiental. Primero se debe mejora la calidad de vida de los habitantes de un país, por medio de una economía global y liberal, y solo así podremos destinar recursos e importancia a la preservación del medio ambiente.

 

Síntesis capítulo 5:

Para Norberg, no puede existir libre mercado cuando hay reglas, prohibiciones o cuotas que lo restrinjan. Se considera que lo defiendes si propugnas una normativa comercial más liberal, porque de lo contrario te opones a él. Una de las regulaciones que más afecta a la economía de los países en vías de desarrollo es el no comerciar con estos por la simple razón que sus condiciones laborales son deficientes, toleran el trabajo infantil o no protegen el medio ambiente. Pero, ¿por qué a los países desarrollados de pronto les interesan estas medidas? La respuesta es un tanto obvia, de no hacerlo permitirían que otros países acaben con sus empresas por ser más competitivas gracias a las condiciones que soportan sus trabajadores, o su escasa sensibilidad ecológica.

Ahora bien, el problema que afrontan las economías de los países del tercer mundo consiste por lo general en que no se pueden permitir pagar sueldos más altos ni mejores condiciones laborales debido a su baja productividad. Los salarios podrán incrementarse si el trabajo va adquiriendo un mayor valor, es decir,  conforme vaya aumentando la productividad, lo cual solo puede ocurrir mediante más inversión, mejores infraestructuras y nivel de formación, maquinaria nueva y una organización más eficaz.

Por otro lado, que exista libre comercio significa que existe libre entrada para las compañías que quieren invertir en los países en vías de desarrollo, lo cual los detractores de la globalización lo ven como una amenaza no solo para las empresas nacionales sino para los trabajadores. Argumento totalmente errado, pues el poder del que disponen las empresas para, por ejemplo, hacer que la gente trabaje para ellas o paguen sus productos, se fundamenta exclusivamente en que ofrecen algo que los individuos demandan, ya sea empleo o artículos específicos.

Estas grandes empresas, que generan empleo en los países en vías de desarrollo, son muy criticadas por las personas que erróneamente creen que buscar competitividad a costa mano de obra con menor nivel de productividad es algo pernicioso. Creen también que la situación laboral que proveen es deplorable. Muy alejados de la realidad, los empleos y la jornada laboral que estas empresas proveen ha mejorado y progresa conforme la cota de prosperidad, gracias al crecimiento económico que estas empresas brindad.

4. El desarrollo de los países en desarrollo

Opinión, análisis y punto de vista:

Debemos entender que los pobres no son pobres porque los ricos son ricos, es indiscutible que, durante la época del imperialismo y el colonialismo, existió un arrebato de recursos naturales, represión y guerra. Sin embargo, la prosperidad de un país se debe, actualmente, a otros factores como la inexistencia de aranceles, la poca regularización del mercado, una libertad en el comercio y la adaptación de sistemas económicos como el capitalismo.

Se debe tener claro que los países con mayor abundancia de materias primas o recursos naturales no son los más ricos, sería como querer hacer un pastel sin un horno. También debemos de reformular la idea de que la agricultura es la solución para los países en vías de desarrollo, esto se puede desmitificar con dos simples preguntas, ¿cuántos países desarrollados hoy en día viven de la agricultura?, y ¿cuántos de estos cuentan con más del 5% de su población en este sector? Es difícil, sino imposible, poder pensar en alguno.

Cabe mencionar, que la idea del proteccionismo por parte de la escuela de la dependencia, que se aplicó después de la II Guerra Mundial, ha causado estragos que pueden ser vistos hoy en día, a pesar de que esta teoría fracaso, aún existen países en los cuales se implementa el proteccionismo clásico. Un ejemplo es el primer carro que se produjo en Guatemala, “El Chato”, por supuesto, también el último.

Al hablar de proteccionismo, es necesario hablar de la burocracia que se encarga de regularlo. Al tratar de proteger industrias, se afecta el crecimiento económico, se da más poder al Estado de poder distorsionar el mercado, retrasando así el desarrollo del país.

Por lo contrario, el eliminar los aranceles y dejar que las empresas más competitivas puedan competir, crea por naturaleza un crecimiento económico que se refleja en la creación de nuevas y más dinámicas industrias. Por ende, los tratados de libre comercio, son por sí mismos, más benéficos para los países pobres, lo contrario de lo que creen y argumentan los detractores de la globalización.

Este crecimiento exponencial, que crea la globalización, favorable en su mayoría, lleva al desarrollo de instituciones financieras globales, tales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que tienen como misión, el progreso de los países en desarrollo u orientar a los sistemas financieros en tiempos de crisis. Esto ha llevado a una gran controversia ya que estas instituciones prestan cantidades millonarias a países del tercer mundo con el afán de contribuir a su crecimiento. Y estos, entiéndase los mandatarios, al no seguir los consejos de estas instituciones, terminan aumentando solamente la deuda, y como estos burócratas no se ven “afectados” pues siguen recibiendo su salario, no se empeñan en conceder los cambios necesarios para poder aumentar el desarrollo de estos países.

Síntesis capítulo 4:

“Los pobres son pobres porque los ricos son ricos”, frase que, según Norberg, es totalmente errónea. Es claro que se arrebataron recursos naturales durante la época del imperialismo, pero este escamoteo ha resultado insignificante para la prosperidad de los países más acaudalados. Además, aunque durante el colonialismo en regiones específicas ocasionara grandes destrozos y una cruel represión, no basta para explicar la diferencia entre países. Algunos de los países más prósperos del mundo nunca contaron con colonias, como es el caso de Suiza o Suecia. Otros incluso fueron colonias, como Estados Unidos.

El problema que se debe atajar, se postula como, las deficitarias condiciones de creación de riqueza y producción en el mundo no desarrollado, en vez de indignarnos de que el mundo desarrollado produzca tanto. La diferencia estriba en que determinados países han optado por seguir la senda del capitalismo, y que sus habitantes han sido capaces de generar una fantástica prosperidad, unos han decido liberalizar, otros controlar. Se debe de tener claro que los desniveles del mundo son atribuibles al capitalismo, pero no porque este haya empobrecido a determinados colectivos, sino porque ha rendido prosperidad a aquellos que lo han aplicado.

El tercer mundo ha vivido los efectos contrarios que las ideas de la escuela de la dependencia han traído consigo. Esta consistía en construir una industria nacional protegida por altas barreras arancelarias y expandirla mediante la fabricación de productos dentro del país, que, de lo contrario, habría que importar. Esto permitió que la industria nacional creciera rápidamente, pero al no tener competencia, no se desarrolló tecnológica ni organizativamente. Las barreras arancelarias no han sido una protección bajo la que ha podido afianzarse el sector industrial, todo lo contrario, es un obstáculo para la competencia que no ayudaría a la eficacia y a la innovación de la industria.

En este debate, instituciones financieras globales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, han concedido préstamos para que los países en desarrollo puedan crecer más rápido. Sin embargo, las burocracias de estos países no aprovechan los recursos, aumentando únicamente la deuda. A pesar de que estas instituciones aconsejan a favor de las desregularizaciones, raras veces se han seguido, resultando en crisis. Lo mejor, según Johan Norberg, es plantear determinados requisitos en el terreno de la democracia y de las reformas a emprender paralelamente con la cancelación de la deuda.

 

 

 

 

3. El libre comercio es comercio justo

Opinión, análisis y punto de vista:

En el libre comercio todos salen ganando, puesto que todos los intercambios son voluntarios y ambas partes tienen valoraciones subjetivas de las cuales después de realizar la transacción, se genera riqueza, ya que cada parte valora más lo que recibe que lo que da. Por ejemplo, cuando compras una libra de azúcar por Q 5.00, valoras más tener la libra de azúcar que los Q 5.00 (sino no darías ese dinero a cambio) y el vendedor prefiere los Q 5.00 que la libra de azúcar que te da a ti. Esto demuestra claramente que, para satisfacer tus necesidades, primero tienes que satisfacer las necesidades de los demás.

Lo anterior se debe a la división del trabajo y especialización en las actividades en la cuales tengamos una ventaja comparativa, ya que podemos producir en menos tiempo o a un costo menor (en el caso de nuestro ejemplo anterior, el azúcar).  Eso, viene a beneficiarnos a todos pues amplia nuestro abanico de posibilidades, dándonos la libertad de elegir la mejor oferta que se nos presente. Para que exista una libre decisión por parte de los individuos, debe permitirse la libre entrada a los productos extranjeros y no se debe afectar el intercambio con impuestos de importación o aranceles, que excluyen a las personas de poder conseguir un producto a un precio menor, con la excusa de proteger a las industrias nacionales. Por ejemplo, si alguna empresa extranjera, debido a que es más eficiente en su producción, puede vender en Guatemala la libra de azúcar a Q 3.00 pero se le carga un impuesto arancelario de otros Q 3.00, deja de ser competitiva a la hora de entrar al mercado guatemalteco y esto solo perjudica a las personas con menor poder adquisitivo ya que los obliga a pagar Q2.00 por libra de azúcar, dinero que podrían consumir en otras industrias si se permitiera el libre comercio de azúcar. Como se puede notar, los aranceles y el proteccionismo que se le brinda a algunas industrias solo frena el crecimiento económico.

Se debe de cambiar la errónea idea de que, si se permite la entrada a productos extranjeros, esto crearía desempleo permanente, ya que afectaría a las empresas nacionales al hacerlas menos competitivas puesto que, el capital y la mano de obra de empresas anticuadas o menos competitivas, se transfiere a industrias nuevas y más dinámicas. Es necesario dejar de tratar de salvar industrias en decaimiento por medio de subsidios o inversiones, se deben dejar morir esas industrias para que surjan nuevas. Debemos tener claro también que, el hombre tiene siempre fines ilimitados, medios para alcanzaros escasos y necesidades insatisfechas, y mientras exista esto, siempre la demanda de trabajo existirá y será permanente. Cabe mencionar, que la industrialización y la tecnología son beneficiosas para los trabajadores, ya que de nuevas tecnologías surgen nuevas industrias que demandarán más mano de obra.

Síntesis capítulo 3:

A menudo, postula Norberg, las críticas se resumen en la idea de la necesidad de un comercio justo (fair trade) en sustitución del libre comercio (free trade). No obstante, el libre comercio es de por sí comercio justo, puesto que se basa en la voluntariedad. Libre comercio, y no el estado, significa que tú decides dónde adquirir tus productos, y que estos no sean gravados con costes adicionales por el simpe hecho de atravesar una frontera. Son precisamente estas restricciones directas las que afectan a la libertad del ciudadano a la hora de decidir por sí mismo acerca de lo que consume. Por lo contrario, el libre comercio nos proporciona libertad de elección, ofreciendo a todos la posibilidad de mejorar su nivel de vida.

En este trato, las dos partes quedan satisfechas, ambos cierran con la idea de que han realizado una permuta ventajosa. El comercio obliga a que el experto en algo, se dedique a ello. Ya que después del intercambio de sus productos, puede obtener aquello que desea consumir. Gracias al libre comercio, tienes la oportunidad de consumir productos y servicios que nunca podrías haber fabricado por ti mismo. La posibilidad de elegir libremente nos permite seleccionar artículos al mejor precio y con la máxima calidad posible. Y esto se logra atreves del libre comercio. Cierto es que, solo produciendo para los demás puedes obtener que los demás produzcan para ti.

El libre comercio genera crecimiento, ya que el capital y la mano de obra de sectores más anticuados o menos competitivos se transfieren a industrias nuevas y más dinámicas. Un país que adopta una política más librecambista incrementa su nivel de producción y bienestar. Pero, también desemboca en un afán constante por una mejora de la producción, puesto que la competencia internacional obliga a las empresas a brindar la mayor calidad con los menores precios posibles, dando libertad a los consumidores para seleccionar los productos y servicios del proveedor que les presente la mejor oferta.

El estudio, al que hace referencia Johan, de los economistas Jeffrey Sachs y Andrew Warner, de la Universidad de Harvard, acerca de los efectos del comercio, demuestra una relación estadística significativa entre el libre comercio y el crecimiento económico, que no consiguen hallar, por ejemplo, entre la educación y el crecimiento. También, existe un vínculo manifiesto del incremento del libre comercio con el crecimiento económico y la reducción de los niveles de pobreza. Ya que los países pobres crecen más rápido que los ricos siempre que se integren en los flujos globales comerciales de capitales.

2. …y no es por casualidad

Opinión, análisis y punto de vista:

El capitalismo ha proporcionado a las personas libertad, propiedad privada y un aumento en el nivel de vida. Además de un aumento en la riqueza de todas las personas que participan en sus intercambios voluntarios, ya que es la única manera de volverse rico, satisfaciendo las necesidades de los demás. Por supuesto, ambas partes deben sentir que ganan con esa operación, de lo contrario, esta nunca se llevaría a cabo.

Uno de los errores más grandes de las economías reguladas es que tratan de fijar precios mínimos o precios máximos, lo cual provoca un faltante o un sobrante respectivamente, y causa una perdida social de intercambios que no se realizan. Además, de no tomar en cuenta que los precios son los mejores indicadores y repartidores de los bienes en el mercado. Debe dejarse al individuo desenvolverse libremente sin restricciones que perjudican a los más necesitados.

Ya que el núcleo de la economía capitalista se basa en la propiedad privada y en el guardar parte del valor del que se dispone hoy para poder generar más en el futuro, el ahorro y la inversión llevan a la economía a cotas cada vez más elevadas. Se debe tomar en cuenta aspectos tan básicos como la organización, cooperación y división del trabajo. Pues esto permite el desarrollo tecnológico que favorece a la población más desprotegida y disminuye, por ende, la desigualdad.

Norberg, hace mención de que en la actualidad el valor de una hora de trabajo hoy es 25 veces superior en relación a mediados del siglo XIX lo que según él es la causa de que los empleados reciban 25 veces más que antes en forma de salarios. Argumento que, en mi opinión está errado, ya que el valor del salario lo determina la productividad del trabajo realizado, no el valor en horas. Pero esto es adentrarnos en un tema que por ahora no nos compete. Continuamos con que, en cuanto mayor sea el grado de liberalismo económico, mayor opción tendrá dicho país para alcanzar una cota más elevada de prosperidad, de desarrollo y de nivel de vida. Es por eso que el capital es de suma importancia pues es el factor principal para el crecimiento de una economía, y al gravar impuestos al esfuerzo, al trabajo y a ahorro, muchas personas dejaran de hacerlo, como se busca la reducción de fumadores con el impuesto respectivo al cigarro.

Otro tema controversial que Johan Norberg plantea es el de la igualdad en lo referente a recursos, refiriéndose a las tierras y a la formación. Cree que las reformas agrarias puedan integrar la economía de un país, aunque en mi opinión, en un país como el nuestro no han dado el mejor resultado pues las tierras pueden pasar de ser productivas a disminuir su productividad, sin mencionar los intereses a los que una reforma se enfrenta. Pero en lo que sí puedo estar de acuerdo es en que se debe agrandar el pastel y no solo la porción que poseemos de él. Por último, otro de los temas que vale la pena discutir es el hecho de que Norberg hace referencia a la igualdad y a la libertad individual como términos afines, cuando es muy difícil referirse a ellos de esa forma. Recordando lo que decía Manuel Ayau respecto a esto que, la igualdad y prosperidad no pueden existir juntas. Lo que argumenta Norberg, que es precisamente la igualdad en el marco de libertad lo que contribuye a la igualdad económica. Pues es la falta de privilegios, el libre mercado y el capital, lo que lleva a una economía a desarrollarse.

Síntesis capítulo 2:

Para Norberg, la creciente prosperidad del planeta no es un milagro. La diferencia fundamental es la existencia de un entorno que permita y estimule las ideas y el esfuerzo o, por lo contrario, que ponga obstáculos en el camino y trate de apropiarse del trabajo de otros para fines específicos. Es decir, el bienestar de un país, dependerá de si viven o no dentro de un sistema capitalista. Pues es este el sistema que ha proporcionado a las personas la libertad e iniciativa para crear, producir y comerciar con un resultado de prosperidad. El capitalismo implica voluntariedad, es decir ausencia de coacción externa. Significa que la única manera de enriquecerse en un mercado libre es ofreciendo a la gente aquello que demandan y que están dispuestos a pagar.

Por su parte, en una economía de mercado, los precios y los beneficios constituyen un sistema de señales que sirven para orientar a asalariados, empresarios e inversores. Regularizarlos con impuestos y subsidios demasiado elevados tergiversa completamente esta información. Otro de los principales principios del capitalismo consiste en que las personas puedan conservar sus recursos generados e ingresados. La protección a la propiedad privada es uno de los elementos fundamentales de una economía capitalista. Cuando las personas gozan del derecho de propiedad privada actúan con visión de futuro, puesto que saben que podrían recoger los frutos de su esfuerzo. La organización y la tecnología son dos factores también importantes ya que aumentan la producción y disminuyen el costo. A pesar de esto, todo sistema político y económico necesita de regulación, incluso en el más liberal de los capitalismos. Sin embargo, esto puede llegar a obstaculizar dicho funcionamiento. Las trabas impuestas a las actividades necesarias de las empresas hacen que estas dediquen parte de su tiempo a burlarlas, tiempo que pudieron haber destina a agilizar la producción. Otras se verán tentadas a tomar atajos convirtiendo a los burócratas en receptores de generosas sobornos. Por ende, para conseguir normas honestas y funcionarios insobornables el medio más efectivo es una amplia desregulación. Esto se traduce a un incremento en la producción y con ella aumento de oportunidades, que también mejora las opciones que tienen las mujeres de poder conseguir trabajo fuera del hogar.

Con frecuencia se, Johan plantea, que se oye decir en ocasiones que los ricos son los únicos favorecidos del crecimiento económico, que los más pobres o participan en él, pero, por lo contrario, el remedio más eficaz contra la pobreza es el crecimiento. Ya que resultan beneficiados inmediatamente al reducirse, por ley de oferta, el precio de los bienes que adquieren en relación a sus ingresos. Claro que el crecimiento no lo es todo, pero ha reducido rápidamente los niveles de pobreza, la mortalidad y el analfabetismo. Cabe mencionar que este crecimiento no se puede dar sin los factores que lo favorece, como el ahorro, la inversión y el trabajo. Ahora bien, en una economía dinámica de mercado existe la movilidad social. Aquellos que son pobres hoy no tienen necesariamente que serlo mañana, pues las posibilidades de mejorar el propio nivel de vida mediante esfuerzo personal, la educación y el ahorro son muy elevadas.

Según Norberg la igualdad estimula el crecimiento, la igualdad de oportunidades y no de ingresos o beneficios pues la cuestión fundamental es mejorar nuestro nivel de vida, no nuestro grado de bienestar en comparación con el de los demás. Esto, fuera de todos los pronósticos trae consigo, el liberalismo económico, cierta nivelación en las rentas. Es el libre mercado, pues, opuesto a la sociedad clasista. Y las economías reguladas por el estado son los que cimientan el status quo. Y cabe mencionar que nunca antes en la historia se ha prosperado tan rápidamente ni se han reducido tanto los niveles de pobreza como en el libre capitalismo. Pero existe un factor que puede nublar esta prosperidad y es la corrupción que está enormemente extendida, paralizando países enteros. En conclusión, para poder avanzar se requieren ambiciosas reformar democráticas y liberales que se lleven a cabo anteponiendo los intereses del pueblo a los de las burocracias y los partidarios de estos.

1. En constante progresión…

Opinión, análisis y punto de vista:

Juan Pablo ll, cometió una gran equivocación al afirmar que “los pobres son cada vez más pobres”. Al afirmar eso, está implicando que el mundo va empeorando, cosa que no es así. Pues las estadísticas y los análisis no mienten al demostrar que el desarrollo del último siglo ha permitido que se haya liberado de la pobreza a más de 3.000 millones de habitantes, según el Banco Mundial, la pobreza absoluta ha decrecido hasta situarse en el 20% de la población de los países en desarrollo, cifra que en mi opinión, sigue siendo demasiada y que Norberg lo toma como una estadística más. Sin embargo, podemos definir muy bien, desde el punto de vista económico y social, lo que es el bienestar o el bien común como: una mayor posibilidad de elección, sin importar las prioridades de cada cual. Por lo contrario, la pobreza es también impotencia, ausencia de opciones y alternativas fundamentales. A pesar de la última definición, esto ha cambiado a lo largo del tiempo, como lo dice Johan, a una mejora para la gran mayoría. Pues pese a la pobreza, ha podido sobrevivir una porción más elevada de personas, por supuesto que la vida no es para sobrevivir.

Pero cada vez hay más salud, atención sanitaria y por supuesto hay más alimento. En específico, la producción mundial de alimentos se ha duplicado en el último medio siglo. Este avance se debe en pequeña medida a la explotación de nuevos terrenos y mucho al cultivo eficaz de las tierras ya cultivadas anteriormente. Es decir, al implementar en la curva de oferta el factor tecnología, el precio del producto baja y la cantidad ofertada aumenta. El problema no es la cantidad de personas en el mundo, el problema es que carecen de libertad para producir en condiciones segura y no tiene acceso a los conocimientos ni a tecnología. En otras palabras, existen los recursos suficientes, pero no se encuentran en el tiempo ni en el lugar donde se necesitan. Cabe mencionar también que, los sistemas dictatoriales son los que originan el hambre, pues al no existir la libertad de comercio, destruyen y afectan a la producción. Debemos precisar que, aunque Guatemala sea un estado democrático, la corrupción y las malas regulaciones son lo que impide el desarrollo económico.

De igual forma, los países que son reacios a la globalización, a la economía de mercado y al liberalismo son los que menos han mejorado su condición a lo largo de la historia. Un aspecto importante es que el capitalismo hace más cara la discriminación, y esto a su vez permite que se extienda la igualdad ante la ley. Es por eso que el estado debe garantizar los derechos inalienables del ser humano. Aunque Norberg ve la libertad más como un fin que como un medio y yo desierto a esa idea, creo que el no liberar la economía es no liberar de la pobreza.

Síntesis capítulo 1:

Existe una idea generalizada de que todo va de mal en peor, de que tiempos pasado fueron mejores, argumentos que son usados en contra de la globalización. Por su parte, Norberg muestra datos y argumentos puntuales que según el demuestran lo contrario. La primera tesis que él contradice se muestra muy claramente en la siguiente frase de Juan Pablo II: “Los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres”, afirmación que, según Johan, es más un axioma que un argumento en sí mismo. Sin embargo, considera la primera parte como correcta: los ricos son ciertamente más ricos ahora. Pero el resto de la oración es simple y llanamente falsa ya que los pobres no han visto empeorar su situación en los últimos decenios, sino lo contrario: se ha reducido la pobreza absoluta. La miseria global ha disminuido y las grandes injusticias han empezado a evaporarse.

Dicha mejora, tanto de los pobres como de los ricos, no es fruto, según Norberg, de ninguna revolución socialista, sino todo lo contrario, se debe a una evolución en las últimas décadas hacia mayores cotas de libertad. Ahora bien, debido a la gran batería de conjuntos se usará información, principalmente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y del Banco Mundial. Por supuesto, la esclavitud ha sido doblegada, la pobreza ha menguado más en los últimos 50 años a nivel mundial que en los 500 años precedentes. Cabe mencionar que pese a haber incrementado en 1.500 millones de habitantes, el número de personas que subsisten bajo la pobreza absoluta ha disminuido en 200 millones. Ello está ligado al crecimiento económico. Al igual que la esperanza de vida, que, en los países en vías de desarrollo, ha aumentado de los 40 años en 1950 hasta los 65 años para 1998. Y el indicador más fiable a la hora de discernir las condiciones de vida de los más desfavorecidos es la mortalidad infantil, que en 1950 se situaba en 18% de los recién nacidos y en 1995 se redujo a 6%.

El hambre por su parte, se ha reducido de 37% a 18% en los países en desarrollo. Claro que es demasiado aún, pero la cifra disminuye con rapidez. La educación, siendo el método más seguro para incrementar las posibilidades de desarrollo, también se ha visto favorecida. Pues el analfabetismo se ha disminuido de un 70% a un 30%. Es muy importante mencionar la democratización ya que es precisamente en los estados en los que no existe esta, es en donde menos se ha notado la mejora de bienestar, además de que la democratización da voz a los seres humanos. Otro aspecto que Johan menciona es la discriminación de la mujer, pues la globalización permite que estas se desenvuelvan dentro del mercado y el capitalismo no hace distinciones entre un hombre o una mujer si esa persona es la que produce con mayor eficacia. Se puede notar entonces que Norberg da a conocer que las desigualdades de las cuales los detractores de la globalización hablan están erradas. Más deja claro que lo expuesto no significa que todo en el mundo vaya bien, pese a la reducción de todo lo antes mencionado, hay millones de personas que aún padecen de hambre, analfabetismo y pobreza. Pero a pesar de ello, y tomando en cuenta los resultados de la democracia y el capitalismo, hay razones para creer en un futuro mejor.